DAMIÁN MANSO: «LOGRÉ TODO LO QUE ME PROPUSE»

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Por Carla Brignolo.

El ‘Piojo’ Manso, referente del plantel funebrero, se mostró con ilusiones en esta recta final del certamen y contento de estar en Chaca.

 

Un desvergonzado en el campo de juego, que se atreve a dejar pagando a los rivales, pero muy tímido a la hora de ser entrevistado. Justamente él, a quien no le gusta dar notas, admitió que prefiere, por lejos, que le pidan una foto antes que dar declaraciones. Ese 10 admirado y respetado por hinchas de todo el mundo, está teniendo pocos minutos en esta etapa de Walter Coyette pero eso no impide con que esté esperanzado por un ascenso (un tanto complicado por la diferencia existente con el líder pero no imposible). “Mientras tengamos los números que nos den para seguir peleando vamos a tener la esperanza hasta el último día. Ahora se tienen que cruzar entre Talleres (Cba) y Boca Unidos, así que, tal vez, ahí un puntito podamos rescatar”, señaló mientras no dejaba de mover sus manos. Era notorio su nerviosismo, ese que comenzó apenas empezó a correr el tiempo de la grabación.

Se lamenta por los puntos perdidos en las primeras fechas del campeonato y analiza la buena campaña que están realizando a partir de la llegada de Coyette que, desde ese entonces, tan solo perdieron un partido, luego fueron todas a favor. “Con todos los puntos que logramos nos merecemos el ascenso, pero sabemos que solo asciende uno”, sostiene con un poco de fastidio.

¿Quién dice que los héroes no existen en el fútbol? Aquel que no crea en esos seres que viven en el planeta donde todo gira alrededor de una pelota, nunca vio ni vivió ese gol contra Villa Dalmine. Si, ese que les dio el tan esperado ascenso al Nacional B. Él más que nadie se acuerda de esa tarde y de esa alegría, tanto personal como de todo un mundo funebrero. Recordando ese momento, expresó: “Poder hacer el gol, para mí, fue una alegría tremenda y un desahogo, porque logramos lo que queríamos”. Además, con una sonrisa, agregó: “Soy muy feliz en Chaca. Desde que llegué todos me recibieron muy bien. Todo lleva a todo, nos fue bien y pudimos ascender. Estoy muy feliz acá”.

Iba por el camino correcto, cumpliendo un sueño tras otro. Consiguió consagrarse con su amado Newell’s Old Boys, allá por el 2004. Luego, con Liga de Quito salió campeón en la Serie A de Ecuador y obtuvo, nada más ni nada menos, que la soñada Copa Libertadores. Y, previo a su arribo en el conjunto de San Martín, se consagró en la Concacaf con el Pachuca. Igualmente, retrocediendo a la Libertadores con la Liga, admitió que ese fue su mejor momento futbolístico, donde explotó como jugador y logró ese torneo internacional “tan insólito en el club”, tachándolo de su lista de objetivos y pasándolo al de ‘sueños que todo jugador quisiera alcanzar’. El haber conquistado dicha Copa, lo llevó a jugar el Mundial de Clubes, en el que perdieron, por la mínima, la final ante el poderoso Manchester United de Alex Ferguson. Sin embargo, el ‘Piojo’ fue premiado con el Balón de Bronce, ubicándolo detrás de Wayne Rooney y Cristiano Ronaldo. “En ese momento (el de la premiación) tenía mucha bronca, no lo disfruté. Me quería ir a casa por haber perdido una final pero ahora me estoy dando cuenta que fue un logro muy importante en mi carrera”, reflexionó. Respecto a esas conquistas y a las tantas camisetas significativas por donde dejó su huella y logró cosas importantes, aclaró que no es de guardarlas, de hecho, nunca le dio importancia. No obstante, ahora está conservando un poco más para que le queden de recuerdo a su hijo.
Al transcurrir la charla, Damián continuó con nervios, demostrando así el porqué de su disgusto con las entrevistas. “No me gustan, por eso, prácticamente, no doy notas”, admitió. También reconoció que el día en el que deje de jugar, no le gustaría ser director técnico porque no se ve “dentro de una cancha si no es para jugar” pero que quisiera ayudar a los jugadores que están dando sus primeros pasos, para guiarlos “para que hagan bien las cosas y tengan un buen futuro”. Ya en el final de la charla, remarcó que tenía como sueño retirarse con los colores de la Lepra pero que, tras su último paso por Newell’s, que no fue el mejor, hizo con que vea difícil esa posibilidad, por lo que, el día en que lo haga le encantaría que sea en Chacarita o en la Liga. No obstante, concluyó reconociendo que todo lo que se propuso lo logró. “No me puedo quejar de nada”, sentenció.

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