ROMERO GIRAUD: «Si los clubes hacen las cosas bien, los jugadores están bien»

Foto: Prensa Defensores de Belgrano

Por: Federico Loose (@LooseFederico)

Argentina en Ascenso habló con Cristian Romero Giraud, jugador de Defensores de Belgrano de Villa Ramallo, que además de ser futbolista se desempeña como productor agropecuario, actividad esencial durante la pandemia, y que tiene una historia de vida muy fuerte. Leé lo que nos dijo sobre estos y otros temas más.

El fútbol en tiempo de Coronavirus hoy ya mas que un título. Es una realidad que hay que afrontarla con la mayor responsabilidad posible. En ese contexto es justamente que la actividad de los equipos se ha resumido a una simple videoconferencia donde los Preparadores Físicos chequean y controlan a distancia las rutinas del plantel. No obstante, esta parálisis que se ha producido, ha hecho que las prioridades para muchos futbolistas se modifiquen o compartan la obligación junto con otras responsabilidades u otros rubros, que no son menores y que de alguna manera ocupan el espacio que antes se dedicaba a largas horas de entrenamiento.

Siempre se ha dicho que la vida de los que se dedican, en este caso, al fútbol no es solamente lo que se pueda ver dentro de un campo de juego, ya que solamente apreciamos una mínima porción de la vida de una persona, que también trata de asumir desafíos y compromisos que muchas veces no están tan ligados al deporte, y que sobre todo, para los que hoy participan de torneos de ascenso, terminan siendo actividades esenciales para seguir subsistiendo.
Este es uno de los tantos ejemplos que podemos ver y que podemos saber, como el de Cristian Romero Giraud, actualmente en Defensores de Belgrano de Villa Ramallo, equipo que milita en el Federal A, y que como consecuencia del parate en el torneo por la pandemia, hoy su tiempo lo dedica (además de los entrenamientos diarios) a ser productor agropecuario, entre otras cosas.

Como habitualmente hacemos, tuvimos la oportunidad de entrevistar al jugador oriundo de la ciudad de Crespo, en Entre Ríos, para conocer más en detalle la vida del jugador fuera del ámbito deportivo.

El jugador durante su trabajo en el campo (Foto: Gentileza Romero Giraud).

¿Cómo se lleva adelante la vida de un jugador que compite en categorías que económicamente tienen sus dificultades y que en estos tiempos debe dedicarse a otros compromisos?

La verdad que es algo complicado. El día a día se complica tanto para un futbolista como para cualquier persona que no pueda trabajar para ganar su dinero. El fútbol es un trabajo como cualquier otro, pero tiene un lapso de tiempo. Se le complica mucho más a colegas que tienen hijos y se complica llevarle la comida.

Además de ser futbolista, ¿tenés otra profesión de la cual te sustentás?

En mi familia cada uno tiene su trabajo. También nos dedicamos a la ganadería, pero en estos momentos es un segundo plano. Si bien vamos invirtiendo, lo tenemos más como un hobby que ayuda y a la vez relaja la tranquilidad del campo. Más en los momentos que estamos viviendo.

¿Creés que esta situación puede poner en peligro no solamente el funcionamiento de los clubes, sino las carreras de los jugadores? ¿Que tengan que dedicarse a otra cosa si esto no se resuelve en lo inmediato?

La verdad que pienso que algunos clubes lo pueden usar como excusa. Los clubes que verdaderamente quieran hacer las cosas bien, por más difícil que sea, lo pueden hacer. Si los clubes hacen las cosas bien, los jugadores están bien, porque la mayoría que juega categorías de ascenso lo han vivido y creo que se adaptan. Se ve mucho en el ascenso que jueguen al fútbol y tengan otro ingreso económico.

¿Cómo observás hoy tanto la categoría en la cual jugás como el club en el que te desempeñás?

La categoría es muy linda. Hay clubes muy importantes, muchos jugadores que han jugado en primera, lindos estadios… Defensores es un muy buen club, se trabaja muy bien con una idea de juego y la gente te hace sentir como en tu casa. Como cualquier institución, lógicamente tiene cosas para corregir.

Por esas cuestiones duras de la vida te tocó afrontar la pérdida de un familiar directo mientras jugabas un partido y sin embargo nunca bajaste los brazos. ¿Qué enseñanza podes dejar al respecto? ¿Cómo afrontaste una situación tan difícil para salir adelante?

La verdad que fue algo muy difícil. En 2017 había perdido mi novia que tuve una relación de 8 años. De ahí mi vida dio un giro por completo, con ayuda de un Coaching Deportivo, Fernando Gieco, que nunca me dejó caer de la cabeza. También mi familia que siempre fue muy unida y amigos que siempre estuvieron, pude salir adelante esa vez. Después viene lo de mi viejo. Fue un baldazo de agua fría, había estado con mi familia en el hotel antes de entrar a la cancha (estadio de Unión de Santa Fe, Copa Argentina 32avos), cuando hacíamos la entrada en calor los vi ingresar, luego mire un par de veces y no los vi más y me parecía raro. Cuando termina el partido mucha gente me decía «fuerza, loco» y yo no entendía nada. Hasta que entró mi hermano y el médico del club y me comunicaron la noticia. En primer momento no caía. Luego salí disparado a ver a mi vieja. Como yo no vivía con ellos, en primer momento no caía. Me costó mucho cuando volví y no estaba él acá, muchas veces los ruidos que a uno le parecía que llegaba y ya no venía.

Me apoyé mucho en mi familia, que después de esto se unió aún más que antes. Siempre seguí haciendo deporte que era en el único lugar que no pensaba en lo que me había pasado y cuando volvía a casa era siempre el mismo pensamiento que me llevó mucho tiempo sin descansar bien.

Yo creo que lo peor que puede hacer una persona en una situación así es encerrarse. Cuánto más ocupada la mente, más fácil se le hace a uno. Yo seguí entrenando y estudiando por más que las ganas de hacerlo no estaban. También me servía para despejarme.

En el primer momento me sentía culpable por la muerte de mi viejo, ya que si yo no jugaba ese partido capaz hoy lo tendría conmigo. A medida que pasó el tiempo lo tomé como una fortaleza. La vez que sentía cansancio pensaba en que mi viejo había muerto en una cancha por verme, ¿yo no iba a poder correr un poco más? Me sorprendió mucho el apoyo de la gente, muchos amigos que hace mucho no hablaba, muchos clubes rivales o colegas que no conocía mandando su apoyo. La verdad que el fútbol tiene muchas cosas malas pero en esta situación mala se hizo sentir mucho el apoyo.

Para cerrar la nota, siempre damos lugar para que den un mensaje que mejor crean conveniente… ¿Que podés decir al respecto?

Como mensaje para los padres más que nada, por más que cueste dinero o hagan un esfuerzo muy grande para seguir a sus hijos, háganlo. Como en mi lugar, el apoyo se siente y a la larga ese cariño brindado vuelve.
A los hinchas que sigan a sus respectivos equipos que lo más lindo de la cancha es la hinchada.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *