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OPINIÓN: LA MENTIRA DE LA COPA “MÁS FEDERAL”

Nota de opinión por Elías Carbia

Comenzó a desarrollarse la etapa final de la Copa Argentina y, como ya es habitual, la mayoría de las sedes elegidas fueron en la provincia de Buenos Aires. Si bien hay excepciones, en general los clubes de las categorías más bajas son los perjudicados en cuanto a la distancia a recorrer.

El torneo que se disputa desde enero, pero que toma relevancia al llegar a los 32avos de final, vuelve a mostrar desinterés en corregir lo que tantas veces se le ha marcado. Los estadios semi-vacíos no son una casualidad, son responsabilidad de la organización que no piensa en el hincha ni en el espectáculo que intenta brindar. Partidos a las 15:30 de un día de semana y sedes totalmente alejadas del estadio del club de menor categoría, que casualmente es el que más interés tiene, son las principales razones para que los encuentros pasen casi de forma desapercibida.

Muchos clubes humildes de los federales o de las categorías más baja de la zona metropolitana sueñan con cruzarse con equipos de primera. Todo un pueblo se emociona hasta las lágrimas cuando en el sorteo ven que el equipo de su ciudad jugará contra un grande de la Superliga. No obstante, la mayoría de las veces esos partidos se disputan lejos de la provincia de origen del club de menor categoría y, en varias oportunidades para colmo, es en estadios cercanos al club que juega en la elite del fútbol argentino.

Hinchas de All Boys en San Juan para enfrentar a Estudiantes de La Plata

En esta edición, que lleva apenas un puñado de partidos en la fase final, ya se pueden encontrar ejemplos de la desigualdad repetida. Mitre de Santiago del Estero tuvo que viajar más de 1.000 kilómetros para enfrentarse a Defensa y Justicia, que apenas tuvo que trasladarse 18 km. ¿Se imaginan la cantidad de hinchas santiagueños que hubiesen querido ver ese encuentro? Y, además de jugarse a más de mil kilómetros, lo pusieron un viernes en horario laboral…

Todos se sorprendieron cuando Sarmiento de Resistencia eliminó al Racing de Coudet. Un equipo del Federal eliminando a uno de los cinco grandes y en la cancha había apenas unos pocos hinchas de cada equipo. Para la gente de la Academia era un partido menor y sin trascendencia, mientras que para los chaqueños era sin duda uno de los acontecimientos del año para el club. Entre Avellaneda y Banfield hay 12 kilómetros, mientras que entre Resistencia y el Florencio Sola hay 950 km. ¿Cómo hubiese estado el Estadio si se jugaba en Chaco?

Deportivo Rincón de los Sauces de Neuquén es un club muy joven que debía enfrentarse a Newell’s. Hay una sede que se utiliza algunas veces que es la de Cutral Co, sin embargo el encuentro se jugó en Santa Fe, la misma provincia en la que la Lepra tiene su caudal más grueso de gente y, obviamente, los hinchas del conjunto neuquino se vieron obligados a viajar 1.173 kilómetros para ver a su equipo.

La idea del torneo federal es una mentira. Los únicos clubes de la zona metropolitana que suelen viajar son River y Boca, pero porque las provincias más importantes se matan por albergar a esos dos clubes. Sin importar que, por ejemplo, Atlas de General Rodríguez o Santamarina de Tanidl tuvieron que viajar a Salta.

Las alternativas se dijeron en varias oportunidades: partidos de ida y vuelta, sorteo de localia o directamente en el Estadio del club de menor categoría. Por ahora, sin embargo, para la organización de Copa Argentina no es un problema que la mayoría de los partidos sean en la Provincia de Buenos Aires, haciendo viajar miles de kilómetros a uno de los equipos (junto con sus hinchas) mientras que otro club viaja apenas 20 minutos en un tren local. Mucho que rever y poco interés. Así está la realidad de “la copa más federal”, como llamaron en 2012 a un certamen que en idea es fantástico, pero que en la práctica deja mucho que desear.

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